Mostrando entradas con la etiqueta barroco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta barroco. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de marzo de 2009

Palacio de las Vacas, secreto de la ciudad.

El dia de hoy tuve oportunidad de visitar El Palacio de las Vacas, finca antigua de la ciudad, una verdadera sorpresa; habia escuchado varios comentarios acerca de este lugar sin embago es realmente sorprendente lo que encontre.

A continuacion un texto, fotografias y un video que cuentan la hisotria del lugar, opino que es uno de los tesoros de la ciudad estoy seguro que pronto le llegara su momento de restauracion y sera una anecdota para muchos haber visitado este espacio en condicines de abandono.

Espero se animen a conocer personalmente El Palacio de la Vacas.


Lo mandó construir Segundo Díaz, quien contrató a Xavier Guerrero para que decorara las paredes

Alberga Palacio de las Vacas ángeles, mujeres desnudas y escenas bíblicas

El recinto debe el nombre a su segundo dueño, quien convirtió el palacete en una lechería

CECILIA DURAN


Detalle de unos de los murales de Xavier Guerrero en el Palacio de las Vacas, en el centro de Guadalajara Foto: HECTOR JESUS HERNANDEZ

Un palacio para las vacas. Así de extraño como suena, y existió por 1910, cuando Segundo Díaz, primo hermano de Porfirio, mandó construir un palacete de estilo morisco en el centro de Guadalajara, por la calle San Felipe, reconocida en todo el país como el Paseo Filipense, porque allí estaban algunas de las casas más hermosas de la ciudad, que la modernidad se encargó de destruir.

Díaz traía a su familia en temporada de vacaciones y de paso socializaba con la clase acomodada de Jalisco. El palacete, de 300 metros cuadrados, 24 habitaciones, 10 baños y dos patios, necesitaba una decoración exclusiva y por ello el propietario contrató al muralista Xavier Guerrero para que pintara las paredes.

Guerrero, todavía muy joven pero ya exitoso, había venido a vivir en Guadalajara, donde plasmó obras realmente ambiciosas. En la casa de Díaz escogió pintar en un friso follaje estilizado, alternando con mujeres desnudas, las cuales terminaban en cola de pescado, una anomalía que sumamente sorprendió al dueño. Pero también pintó ángeles, escenas bíblicas e imágenes de Guadalajara de aquellos años, como la barranca de Oblatos y Chapultepec de antaño con sus canales de agua.

Díaz no usó la casa mucho tiempo, y la vendió a su hermano Miguel, quien transformó el palacio en una lechería. Clausuró el acceso que tenía en la calle Reforma y las vacas entraban por la entrada principal del palacete para llegar hasta el patio trasero, es decir, es establo. Los vecinos decían que “era el palacio de las vacas”, que pasaban rodeadas de los murales de Guerrero.

Pero más allá de la excentricidad, el hecho de que hubiera un establo en pleno centro de Guadalajara es un testimonio más de que Guadalajara fue ganadera durante muchos años.

Después de ser establo, la casa tuvo diversos dueños y en 1949 fue rentada para la instalación de la primera universidad femenil de Guadalajara.

Más tarde fungió como escuela primaria y tapicería. En el correr de esas rentas hubo varios destrozos, por ejemplo, cuando fue colegio se colocaron puertas divisorias en los murales y se perdieron varias representaciones de Guerrero.

La promesa de la restauración

Después de 1960, la casa estuvo 10 años abandonada y fue víctima de vandalismo. La hicieron propia marginales del centro, que dañaron varios de sus murales, incluso con graffiti, se robaron puertas y el cancel de la capilla de la planta alta, entre otras cosas.

En la historia de la casa se registra que una de las propietarias que tuvo quiso tirarla para hacer un estacionamiento, pero las autoridades no se lo permitieron. Enojada, mandó tapar con cemento la tubería para que la casa se inundara. En ese tiempo, Alexandra Muir, una vecina de la zona, se dio cuenta de lo que sucedía y la compró. Invirtió algo de dinero en la restauración de la casa y mandó destapar algunos de los caños, pero no hizo mucho más.

Hace siete años, el estadunidense John Allen David vino de vacaciones a la ciudad, al pasar por el Palacio de las Vacas se enamoró de ella, porque pensó que finalmente había encontrado la casa de sus sueños. Se puso en contacto con Muir y la compró, con la firme idea de restaurarla y hacer de ella un hotel con restaurante.

John, que era un galerista reconocido en varios estados del país del norte, vendió todo lo que tenía para comprar e invertirle en la restauración, e incluso vendió su vasta colección de joyas.

Pero las cosas no fueron fáciles. Aun cuando la casa estaba abandonada, con invasión de pulgas y piojos y a punto de destruirse, John decidió que ésa sería su morada en esta ciudad y de inmediato se instaló en ella para comenzar las obras de restauración.

Fue asaltado varias veces, aún no sabe por quién, y le robaron todo su capital, dejándolo sin recursos para cumplir sus sueños. “Se me fue una vida de trabajo. Trabajé 40 años para comprar esta casa”, dice con su escaso español.

Con el dinero que ha podido conseguir, compró antigüedades, como sillas, mesas, lámparas, camas, arregló la capilla, colocó pisos de cerámica y hasta hace pocos meses pudo componer los baños.

El precio de la restauración total de la casa es de 400 mil dólares. Junto con la familia Pérez Cueva, fiel compañera del estadunidense, han recorrido sin éxito infinidad de oficinas de autoridades públicas –ayuntamientos y secretarías– para conseguir financiamiento destinado a la restauración de la casa. En el caso de los murales, la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) está dispuesta a apoyar con la mano de obra, pero Allen David tiene que aportar los materiales, algo que en la actualidad está lejos de sus posibilidades.

Hasta ahora lo único que ha podido lograr es que la Secretaría de Turismo autorizara recorridos turísticos, a cargo de Mónica Pérez Cueva, por el interior del Palacio de las Vacas, que se realizan todos los días en diferentes horarios, con aportación voluntaria, que John la destinará a la rehabilitación, porque su intención es que la comunidad disfrute de la casa, que esté abierta para que cualquiera pueda entrar y apreciar sus encantos.

Pero aun cuando sabe que será difícil reunir el dinero para llegar a su meta, Allen David, feliz y con una sonrisa amplia dice: “todavía es la casa de mis sueños y voy a lograr arreglarla”.

El Palacio de las Vacas está ubicado en San Felipe 630, colonia Centro. Para informes de recorridos y donaciones, los interesados se pueden comunicar al teléfono 3613 4712

.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Artemisia Gentileschi, primera mujer pintora en la historia. 6-10

Muchos datos interesantes de la obra de esta artista, me llamó la atención entre otros ser considerada en la actualidad la primera mujer pintora en la historia. la fuerza que plasmó en sus obras y el dramatismo en los rostros de las mujeres.

He buscado información acerca de ella y esto es lo que encontré:

Artemisia Gentileschi. (c.1593 -c.1651).

Artemisia Gentileschi es considerada en la actualidad como la primera mujer pintora en la historia. Fue una extraordinaria pintora muy apreciada en su época a pesar de lo cual, pocos años después de su muerte cayó inexplicablemente en el olvido, por lo cual, además de que no se le recuerda, su obra está desperdigada, mal guardada, ignorada y consecuentemente gran parte de ella destruida. Unicamente quedan 34 obras que se puede asegurar con certeza que pertenecen a ella.

Quizá una causa de este olvido fue la pérdida de interés por la pintura naturalista que ella representaba, mientras que en la época que siguió, gustaban las representaciones más idealizadas.


Es hija del pintor Orazio Gentileschi (c. 1562-1639), quien reconoce su coraje y talento y con quien se forma, en contacto con Caravaggio. Esta es la razón por la que se da un maduro tenebrismo en las obras de ambos, padre e hija.
Artemisa desarrolla sus cualidades artísticas frente a los esquematismos machistas (sociales y religiosos) de la época que intentan limitar su arte.

Su cuadro Judith decapitando a Holofernes, lo realizó cuando ella tenía 18 años . Artemisia no accede al conocimiento completo de la anatomía masculina más que a través del amor y de su tránsito hacia el acto sexual. Ella pierde su virginidad con el pintor Agostino Tassi (pintor de quadratturas)su maestro en el aprendizaje de la perspectiva. Su encuentro con él representa para la joven pintora una doble revelación: la de su sensibilidad artística y las pulsaciones de la creación. En ocasiones se comenta que Tassi se aprovechó sexualmente de Artemisa, hecho que la marcó fuertemente y es el motivo por el que en sus pinturas se hacen patentes las heroínas femeninas. Las mujeres que representa son de gran fuerza de espíritu, tanto si se enfrentan a la fuerza masculina, como si se presentan solitarias. Por eso, en otras ocasiones se comenta que se casó con Tassi pero el matrimonio duró poco tiempo, hecho que hizo que Artemisia viviese sola y tuviese la suficiente independencia como para viajar y realizar su obra.

Artemisia Gentileschi fue una de las pocas pintoras del periodo renacentista que pudo trabajar y vivir como artista.

Su obra se clasifica entre los caravaggistas: figuras monumentales, claroscuro y sentido dramático de la escena. Sus mejores cuadros corresponden a este estilo. También es visible en su obra la influencia de Miguel Angel. De su estancia en Venecia, los colores, el oro, también incorpora la atmósfera. Representó en numerosas obras la figura femenina con toda su verdad, ejecutaba representaciones históricas que tienen como protagonista a Judith, Lucrecia, Cleopatra etc. lejanas a los bellos estereotipos , sino presentando en su desnudez mujeres maduras, rotundas, con un gran realismo, mucho más logrado que el del resto de los pintores de su tiempo, que apenas representaban desnudos de mujer.

Misia, como la llamaba su padre, muere en Nápoles en 1653, a pesar de su reputación, destreza e importancia, poco se ha escrito sobre ella. Allí su estilo cambió hacia el clasicismo, como puede apreciarse en la obra David y Betsabé .

Con 34 pinturas de su autoría y otras que se cree fueron pintadas por ella, Artemisia Gentileschi, fue la primera mujer en pintar motivos o escenas religiosas, la primera mujer en ser admitida en la Academia de Arte de Florencia (1616), la primera mujer en ganarse la vida a través de la pintura, la primera y única mujer en adoptar el Caravagismo y, lo más importante, una de las grandes artistas del Barroco Italiano.

“Mis obras hablarán por mi” Artemisia Gentileschi
fuente: www.telepolis.com

Paseo por sus obras en video menos de 3 minutos:



Otro mas 2:50 minutos.